Sólo debe incluir esta cláusula en los contratos entre empresas...
El administrador de hecho es aquella persona que, aunque no ocupa formalmente el cargo de administrador, es quien dirige efectivamente la sociedad. Esta figura suele actuar en la sombra, sustituyendo o controlando a los administradores “oficiales” (los que aparecen como tales), y en la mayoría de los casos es el único que se relaciona con clientes, proveedores, asesores, etc., en nombre de la empresa. Esto es importante porque, a efectos de responsabilidad, la ley permite que aquellos que actúen de esta forma sean considerados administradores reales, aunque no ocupen formalmente el cargo.
Según la ley, se consideran administradores de hecho las siguientes personas:
D’altra banda, totes les sentències que tracten aquest assumpte coincideixen que, per ser considerat administrador de fet, ha d’haver-hi continuïtat en aquesta actuació irregular; per tant, solen parlar d’activitat sistemàtica. És a dir, si algú pren oportunament una decisió pròpia de l’administrador, això no el converteix en un «administrador de facto», tot i que l’acte pot ser nul i fins i tot pot ser-ne considerat responsable.
¿Podría serlo un apoderado?
A veces, al administrador de hecho se le otorgan poderes a su favor, pero esto no es imprescindible: la responsabilidad puede imputarse independientemente de si tiene poderes o no. No obstante, si un apoderado realiza las tareas propias del administrador de forma sistemática y con plena autonomía de decisión, puede considerarse un administrador de hecho y pueden depurarse las responsabilidades contra él. No por su condición de apoderado, sino por su actuación en la empresa.
Por tanto, a la hora de actuar como apoderado, hay que atenerse al contenido de los poderes, sin extralimitarse. Y si existen facultades genéricas más propias del administrador, es mejor dejar constancia por escrito de cómo se ha tomado la decisión de llevar a cabo las acciones por parte del administrador (quien ordena al apoderado que las ejecute) o, al menos, que se le ha informado de inmediato (por ejemplo, con un correo electrónico). Esto eliminará cualquier argumento para considerar a la persona como administrador de hecho.
Nuestros asesores estudiarán su caso y le informarán de hasta dónde puede llegar como apoderado para no ser considerado administrador de hecho.
Sólo debe incluir esta cláusula en los contratos entre empresas...